Muchas veces me planteo porqué dejé la carrera que empecé aquel febrero
de 2009 (abogacía, en agosto dejé).
Me planteo que fue lo que tanto años me convenció de que 'esa' era mi
verdadera vocación. Quizás el querer demostrarle a mi familia que yo
podía, que si ellos ponían las fichas en mí, mi futuro sería gracias a todo
el esfuerzo que ellos hicieron.
Me senté a rendir, estaba segura de que la segunda materia la podía aprobar,
que no iba a llorar si no salía como esperaba, que no iba a bajonearme..
Empecé a hablar, a contar que era el Derecho evocado en dos autores diferentes.
Y me callé, los miré a los dos profesores, les dije que me disculparan pero
que yo no estaba en el lugar indicado (sí, escena de novela).
Me miraron, me quisieron convencer de que estaba dando un buen exámen,
lo cual estaban en lo cierto, podía aprobar sin complicaciones la materia, pero
yo en el fondo sabía que lo mío podía estar en otro lado.
Si me preguntan, fue Dios.
Y sí, sinceramente tengo que agradecerle con toda el alma a El y a mi querida
psicologa que me puso los pies en el camino que realmente debía ser el mío.
Cuesta, no puedo negar eso, el cumplir todos los días, el querer superarme a
mí misma, el querer que ninguna cosita salga fuera de lo que estaba en mis ideas,
pero en el fondo amás lo que hacés.
Ámás sentarte a leer teoría, porque sabés que con la fotografía y todo lo que ella
denota y connota (términos gráficos ;) ja) podés hacer un espectacular diseño,
empezás a ver que los colores son los que le dan el mayor sentido a lo que
intentás realizar, empezás a ver con otros ojos cada letra,
cada imágen, cada panfleto, cada folleto, exactamente TODO.
Diseño Gráfico es mi vocación, y amo hacer eso, por eso dejé lo anterior.
Y si uno ama lo que hace, nunca sentirá que eso sea una obligación.-

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