Viajaba en colectivo, miraba la nada..
Estaba tratanto de recordar el sueño pesado que había tenído esa siesta,
se me da por mirar el celular (que no es casualidad que siempre lo tenga en
silencio) una llamada de el, me estaba llamando en ese momento.
La persona que hasta minutos antes había estado inmersa en mis sueños.
Dudé en responder, los flashes de recuerdo del sueño me negaban que lo haga.
El se iba (en el sueño), iba a despedirse de mí (cuando juré no ir al encuentro),
finalmente, nuevamente me abandonaba. Me ahogaba entre palabras, de
historias, de cosas que le quería decir, y entre llanto se las dije: nos andandonás,
nos dejás solos, siempre igual, cuando te necesitamos ni te enterás, físicamente
jamás estuviste, venías dos días y eso, a vos, te bastaba... ¿porque a nosotros no?
¿porqué a mi no?; porque te necesité más cerca.
Finalmente atendí, entre tanta duda de "¿con que querrá lastimarme esta vez?".
Me pudo su voz. Increíble como una persona puede moverte tantos estándares
de lugar con dos palabras... "hola monita".
Mi sueño no se equivocaba. Otra vez me deja.
Solo espero esta vez no volver a sufrir por el, cuando se va "porqe lejos es feliz".
No hay comentarios:
Publicar un comentario