26.8.13

Ellos.

Me contaron que el amor de ellos podía sentirse, solo con verlos juntos.














Me dijeron también, que era esa clase de amor que traspasa cualquier límite.
También dicen que siempre fueron polos opuestos, y por lo tando, se traían como tal.
Proyectaron una vida juntos, soñaron un futuro que se fue haciendo realidad.
Hasta que la realidad comenzó a pesar, los cambios a notarse, las discuciones
iban más allá de todo ese gran amor.
Llegó la separación, llegó la hora de decirnos lo que iban a hacer.
¿Cómo es la mente y el corazón no? Yo tenía tres años, casi cuatro y no me puedo
olvidar de la escena donde sentados los 4 a la mesa, al mediodía, nos dijeron:
"Gurises, tenemos que decirles algo", seguido de un "mamá y papá no se están
llevando bien.. bla bla bla.." Vivíamos con uds, lo sabíamos, pero no creíamos
que las diferencias pudieran pesar más que el amor que nos tenían.
"Nos vamos a separar", acto seguido Juanma salió corriendo y se encerró en su pieza.
Mientras yo comía uvas sin entender el porqué. Mamá me miraba y yo lo único
que pude decirle fue: "Juanma está llorando". Sin verlo, sabía. Porque ESO que le
dolió, es lo que aún me sigue doliendo a mí cada vez que me acuerdo porque no me
fui con el y lloramos juntos. Quizás hoy no me costaría tanto escribir ésto.
Siempre creí que su amor iba a volver, que cuando se miraban cuando nos buscaban
a nosotros de la casa del otro se decían muchísimas cosas, que cuando papá nos fue
a llevar a la casa nueva de mamá y miraba el patio no podía entender como llegó todo
tan lejos, que de alguna u otra manera su amor podía resurgir.
Llevé casi 18 años conmigo ese sentimiento, hasta que comprendí que por mucho
que se esfuercen, ya nunca volverá a tener la misma sensación de estar a tres 
metros sobre el cielo.




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