21.8.13

Perdida

Quería encontrarme y no podía.
Quería hacerle notar que el problema no era con él si no conmigo misma.
No podía ni darle un abrazo realmente sincero.
Fui la de antes por unas horas.
Salimos juntos, no me dió la mano, me perdí aún más.
Seguí mi ritmo dejandolo atrás.
No aguantaba más, quería gritar, quería salir corriendo no me importaba a donde,
quería irme lejos, encontrarme.
Hasta que llegué a donde debía llegar.
Entré ya con la cabeza hacia abajo de ¿vergüenza?
Hacía tanto que no te buscaba, que no te necesitaba de esa manera.
No me perdí yo a fin de cuentas, me faltabas vos, tu paz, tu "todo va a estar bien".
Lloré. Entregué cada una de las partecitas en las que se quebró mi alma éste último tiempo.
Entregué mi corazón sabiendo que mi única solución, estaba ahí.
Seguí adelante, igual. Pensé en hablarle, que se vaya, que me deje, que no soporte ésto,
que hasta a veces me pierdo y no puedo encontrarme por varios días, quizás hasta meses
por sentirme así. Me dolía. Me atormentaba. Sola.
Hasta que de pronto, todo cambió.
Escuché la canción más hermosa del mundo, y me llenó el cuerpo completamente.
Me puse a diseñar, a olvidarme por un momento de todo.
Abrí el alma, dispuesta a darle el sentido al dolor.
Comprendí que para estar realmente acá, siendo yo, necesito tenerlos conmigo.



No hay comentarios:

Publicar un comentario