Antes te sentía lejos. Ya no podía verte como antes.
Me hacía mal, porque no eras la misma de siempre.
Hasta que un libro (un libro!) te hizo ver las cosas, te hizo notar
los cambios que debías hacer, que las cosas IBAN A MEJORAR.
Cosa que con palabras, era imposible hacertelo ver.
Y me contaste super feliz que habías encontrado la solución a las
cosas que pasaban, y que todo depende de como uno lo mire.
Me hiciste sentir bien, pero no tanto como hoy, cuando yo, cargando
con ésta mochila que hasta a veces no me deja dormir bien, me sentí
mal y VOS me diste una mano, me dijiste que vea todo lo bueno que
tengo, sobre todo a Dios que lo tengo de mi lado ;)
Me dijiste: "Fijate que tenés salud, una familia que te ama, Kevin que
te adora, y unos amigos increíbles."
¿Qué más quiero?
Ahora voy a intentarlo, una vez más, sin importar si a quién le doy
mi mano, me toma hasta el codo, porque TODO, todo vuelve. Y de
mi parte lo voy a seguir dando de la mejor manera, como siempre lo fue.
Hoy sigo porque se que es necesario, por ella, por mí. Pero ya vendrá
algo mucho mejor, porque LO MEJOR SIEMPRE ESPERA, ADELANTE.

No hay comentarios:
Publicar un comentario