Pasé exactamente 5 días sin responderte absolutamente nada.
Me lastimaste, me heriste de una manera única.
Y sin embargo, sigo amandote hasta los extremos. Llorando cada noche
tu ausencia, sin poder dormir en mi cama que un lado te pertenece.
Cuando volví a seguirte el juego y te respondí por fin, no encontré más que
otra vez más sufrimiento y decepción (porque un par de horas más tarde,
cuando decido borrar TODO rastro tuyo, antes de eliminar tu conversación
decidí por última vez pasar tus sms a mi archivo, a nuestro archivo encuentro
que tus palabras me llenan el alma, tu amor me hace grande - HACÍA-).
Me acosté, agradeciendo por un día lindo, porque gracias a Dios sonreí mucho,
tuve lindas compañías y mucha buena vibra.
Pero a la hora exacta de cerrar los ojos volví a despertarme, y a sentir un vacío
que me calaba hondo, creo que hasta los huesos.
Lloraba de cansancio y dolor. Me parecía el mundo, una cosa TAN insignificante,
tan solitaria y sin sentido. Y lloraba, y te necesitaba y extrañaba.
Me paré, y tomé mi celular, estaba a punto de llamarte.. Pero ¿para qué?
Para ir corriendo a tu casa, que me abraces, de suerte que me hagas bien el amor,
¿y después que? ¿otra vez el vacío?
Si en ese momento hubiera tenido un arma, seguro la ejecutaba.
No puedo entender tanto dolor cuando una persona simplemente no quiere seguir
al lado tuyo. Cosa simple vista de afuera, pero TAN PERVERSA cuando uno la
vive. Quizá porque siempre fui la fuerte, la insensible que terminaba las cosas
cuando "ya no daban más". Esta vez me toca a mí. Y te juro que es TAN dificil.
Tomé coraje y marqué un número, que si sonaba más de 5 veces era seña de que
ya estaba todo perdido.
Y finalmente alguien contestó.. y de no haber sido así, quizás hoy ya no podría estar
tecleando ésto.
No hay comentarios:
Publicar un comentario