30.10.13

¿Cómo explicarlo?


Yo te había imaginado durante muchísimos años..
Sabía que en algún lugar del mundo existiría alguien que calce
conmigo, que nos entendamos, que nos demos las manos y aún
así seguir sintiendome libre de ser feliz de la forma que yo quisiera.
Sabía que existía quién en días iba a lograr despertar cosas en mí
que antes, en años, fue imposible.. Existiría ese alguien que me
mostraría que las cosas que respectan a ésto eran de otra manera.
Siempre lo supe.. Algún día tenía que aparecer quien de verdad
me haga vivir una historia de cuentos pero pisando la tierra.
Pensando en frío y aún así seguir metiéndote hasta la frente de
tanto jugarsela.
Yo sabía que iba a ocurrir, que en algún lado alguien también
esperaba por mí. Alguien que me soporte, que me logre entender,
que logre cuidarme como yo necesito. Alguien a quien darle todo
lo que tengo adentro y poder abrirme sin problemas para contarle
las cosas que me cuestan.
Me pasé los últimos años imaginando que el amor iba a ser eso que
estaba viviendo, un dar y recibir sin ser de la misma forma, que iba
a esperar que quien estaba conmigo se convierta un día en lo que yo
esperaba, que no era alguien perfecto como persona, pero sí perfecto
para mí, para como yo lo idealizaba. Me imaginaba teniendo que
acostumbrarme a soportar cosas que van en contra de lo que siempre
hice en la vida, pero "Eso era el amor" hasta ese momento. Me
imaginaba toda mi adlutéz viviendo con alguien que no soportaba
que yo soy libre, que soy espontánea, creativa y me gusta ser feliz
con poco y nada. QUE SOY FELIZ CON POCO Y NADA.
Sin embargo, algo me decía que tenía que volver a hechar las redes,
volver a intentarlo. No porque ya me hubiera dado por vencida,
si no porque sinceramente creí que el amor formaba parte de un proceso
de cambios, de adaptaciones.. Y si que lo es, pero no ESO a lo que yo
me estaba acostumbrando.
Hasta que un día, después de imaginar e idealizar todo, decidí
creer que podía ser cierto que existiría alguien para mí, alguien que no
sea mío pero que se comparta y entregue enteramente a mí.
Solté manos, cerré puertas, obvié sentimientos, para buscar otra cosa,
para volver a intentarlo.
Y lo que antes soñaba, leí que vivían algunos, se empezó a ser real
en mi propia vida. Lo encontré, y no me importa haber tomado decisiones
que aun duelen, porque EL VALE LA PENA. 
El es lo que yo había soñado, lo que yo creía que ya no existía •

No hay comentarios:

Publicar un comentario