1.10.13

Si supieras lo que genrás.

Miedo, ese día, desde que mi despertador sonara a las 7.30 am, tuve miedo.
Miedo de no verte, pánico de no tenerte, terror de ni siquiera poder buscarte.
Creo que Dios te acercó nuevamente a mí, y le voy a estar siempre
agradecido por eso. Te vi, como si habrías aparecido de la nada, subiendo
las escaleras. Nervios, tensión, estaba paralizado. Con tu mano izquierda me
indicaste que te siga, como una luz iluminando mi camino, como una brisa
que me ayudaba a transitarlo. ¿Un abrazo? No, la nada misma. Peor que un
beso negado, peor que un mensaje cortante, peor que un golpe en la cara, era
un golpe al corazón. Por alguna razón, no quebré en llanto en ese momento.
Por alguna razón, nunca me fui de ahí, emocionalmente hablando. Por alguna
razón divina, sentí que las cosas iban a mejorar muy rápido, tuve esperanzas,
tuve FE. La celebración había comenzado y yo me preguntaba qué era lo que
tanto había extrañado aquellos días. ¿Su calor? Quizás sí, de hecho tomé su mano,
pero de alguna manera ella había podido transmitir su gran compañía a la distancia.
¿Su voz? Quizás sí, cuando me habló mi corazón se detuvo por un instante, pero
la había escuchado algunas veces por teléfono. ¿Qué era? ¿Qué me hacía tanta falta?
¿Qué era lo que extrañaba más que nada en el mundo? De repente, todas las
dudas se despejaron, no más “quizás”, no más “porqués”. Lo encontré, como
una gota de agua en el desierto, como un trozo de pan para un vagabundo, como
un tiempo de libertad para el prisionero, había encontrado aquello que tanto necesitaba.
Las vocecitas de los nenes le causaron gracia, y simplemente SONRIÓ. Ahí estaba,
su SONRISA, hermosa, radiante, increible, invencible. ¿Qué importa si yo no había
provocado esa risa? Si tengo toda una vida para hacerlo. Cuando la vi sonreír crecí,
maduré, cambié, volví a creer en el AMOR, volví a creer en NOSOTROS,
volví a creer en DIOS.
Tu sonrisa, la que me hace seguir cada día, la que me fortalece, la que quiero
observar y provocar por el resto de mi vida, la que quiero que sea más grande
cuando es por mí. Tu sonrisa, lo imposible vuelto verdad, mi sueño hecho realidad,
mis ojos al despertar. Tu sonrisa..


















 Kevin•

No hay comentarios:

Publicar un comentario