aprovecho para pensarte y escribirte, como hace un tiempo quería hacerlo.
Hace ya tres meses que estamos juntos… Ya? Recién! Como me dijiste una
de estas últimas noches. Recién tres meses, porque tenemos tanta confianza
el uno en el otro que parecieran años que estamos juntos, que somos novios,
que nos amamos, que somos uno. Tantas cosas, y a la vez tan pocas. Tantas,
porque cada momento al lado tuyo me hace sentir que vivo una eternidad en
la gloria, en la felicidad. Tan pocas, porque si me detengo a pensar un segundo
en todo lo que deseo que vivir con vos, estos tres meses no son nada.
En realidad, son sólo el comienzo. Esta noche quiero contarte un poco de lo quiero ser.
Quiero ser el único que se despida de vos por las noches… Ya sea con un beso,
una palabra de afecto, y pasando mi brazo por encima de tu cintura para abrazarte
y dormir juntos; o simplemente con un mensajito o una llamada, que te cuenten
cuánto me gustaría estar ahí, a tu lado, y que ya estoy esperando la oportunidad de
pasar otra noche con vos. Quiero ser el único que te escriba por las mañanas, para
que cuando te despiertes mires en tu celular, y leas “Buen día mi amor… Como estas?”,
o al contrario, que reciba tu bienvenida a un nuevo día, un día que no sería lo mismo
si no te tendría conmigo. Quiero ser el único que hable con vos desde su trabajo.
Que esconda el celular atrás del sobre o la torre de papeles más alta que vea en el
escritorio para que su jefe no le llame la atención, y así poder compartir la mañana
con vos, unidos, aún en la distancia. El único que cuando salga a la calle, no haga
más que escribirte mientras camina o hace la fila en el banco, porque es el único
momento de total libertad. El único que aproveche ese ratito para encontrarte y
caminar de la mano aunque sea un minuto por la peatonal o verte afuera de la clínica
donde estaba tu madre, y luego volver a pasar para sorprenderlas, o bien recorrer locales
para hacerte un lindo regalo aunque lo reten por la demora. El único que empiece a
extrañarte en el mismo instante en que te suelta. Y también, el único que aunque por
alguna razón como una tarea urgente, o porque simplemente vos estás ocupada, corriendo,
en el gym, estudiando, o durmiendo, sepa que aunque no podamos comunicarnos,
estamos juntos, y vamos a guardar cada cosita para contarnos cuando podamos.
El único que no pueda trabajar si las cosas con vos no están bien, y sólo vea pasar las horas, esperando el momento de salir y arreglarlas cueste lo que cueste. Quiero ser el único
que pase con vos un fin de semana, viajando, comiendo juntos, mirando una peli en
tu cama o en el cine, dando vueltas en auto, caminando, tomando mates, estudiando,
bailando en un boliche o en tu propia cocina jaja. Quiero ser el único que tenga el
placer de girar mi cabeza hacia la tribuna de un club en medio de un partido, y observarte
ahí, sabiendo que fuiste sólo para verme, para alentarme, para rogar que no tire al aro,
para enojarse con el que no me la pasa, para compartir una pasión conmigo.
Quiero ser el único que vaya a tu casa, a tu verdadera casa, que conozca a tu hermosa
familia, que reciba el afecto de gente que no conoce por el simple hecho de estar al
lado de una persona tan apreciada por ellos. El único que te lleve a mi casa, que tenga
el honor de presentarte a mis abuelos, a mi hermano, a mi cuñada, a mis parientes, y a
mis padres, esta vez no como aquella linda nena, la hijita de sus amigos, sino como la
bella señorita que cuida, apoya, acompaña y ama a su hijo. Quiero ser el único al que
llames “padre” de tu nuevo perrito, y a quien desees en un futuro llamar PADRE de
tus hijos. Quiero ser el único con quien planees tener una gran casa, una linda familia,
un futuro lleno de felicidad, donde podamos conocernos por completo y conocer el
mundo que nos rodea. Quiero ser el único con el que vuelvas a empezar, dentro de una Iglesia,
sentados en la vereda de tu casa, o en el lugar que sea. Quiero ser el único que llore de
impotencia cuando no le salgan las cosas, cuando te falle, cuando sienta que algo está mal,
cuando pasemos un mal momento, o que derrame lágrimas de felicidad mientras escribe estas palabras, mientras trata de asimilar la inmensidad de sus sentimientos, mientras te imagina,
mientras te piensa, mientras te sueña… El único que a pesar de eso siga peleando, porque
sabe que “lo dulce, sin lo agrio, no es tan dulce”. El único que te canse de tanto pedirte
disculpas y decirte que te ama, pero que a pesar de que cada vez que lo dice es porque en
verdad y de corazón lo siente, intentará no ser tan pesado con esas palabras. Quiero ser el
único que te ame de la forma en que te amo. Porque si bien tenés amigos, familiares,
conocidos que te aprecian, que te quieren, y que te aman, nadie va a poder jamás sentir
lo que siento por vos, por tu ser, por tu alma tan pura, tu gran corazón, tu sonrisa repleta
de alegría, tu cuerpo tan perfectamente bello, tu amor correspondido, tus gestos y acciones
tan conmovedoras, que dan, dan, y no dejan de dar…
Quiero ser el único que trate de retribuirte aunque sea una parteciiita de lo mucho que
me das, porque el mínimo de eso es tan inmenso como el universo. Quiero ser el único
que no se canse de tratar y esforzarse por ser perfecto para vos, por ser todo lo que soñás
y lo que te merecés. Quiero ser el único que se pierda en tus ojos, que descubra en ellos
un mundo, que le duela dejar de verte, que se derrita con una palabra de amor, un beso
sincero, una caricia sanadora, una risa después de una broma, de un “maaas grande”,
un abrazo de esos, como solés decir, que te acomodan el alma.
Quiero ser el único que se la juegue sin saber nada del amor, de lo que significa formar
una pareja, mantener una relación, y brindarse por completo a otra persona.
El único que se la juegue porque vio en vos lo que en nadie más pudo ver, porque encontró
en tu compañía una parte de sí mismo que le faltaba y que ni siquiera sabía que existía,
porque aprender con vos es la forma más fácil y hermosa de aprender, porque quiso
conocerte, sabér un poco más acerca tuyo, y de hecho lo hizo… Te conoció, te aprendió
a querer, a cuidar, a contener, a acompañar, te amó y se enamoró como nunca antes
habría siquiera imaginado…
Quiero ser aquel, al que por el resto de tus días, llames el AMOR DE TU
VIDA •Kevin•
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